¿Para qué medito?
Medito para darme cuenta de dónde estoy y cómo estoy. Y en ese silencio es donde me doy cuenta de cómo mi manera de pensar, sentir y actuar ha condicionado mi vida, o estaría, mejor decir, cómo la manera de pensar, sentir y actuar de los demás han condicionado mi vida. En este punto empiezas a sentir que ya no sabes quién eres y te preguntas “si esa versión que representas cada día es en verdad tu verdadera identidad, si en verdad eres quien crees que eres”. De esto no nos damos cuenta porque vivimos inmersos por una parte en el mundo de las prisas, de los quehaceres, de la acción y por otra parte en el mundo de la tecnología, de las redes sociales, de los entretenimientos visuales que nos hacen perder la noción del tiempo y de la realidad, y no nos queda tiempo para pararnos con nosotros, ponernos frente a frente y preguntarnos ¿estoy viviendo la vida que quiero vivir?, ¿Qué vida es la que estoy viviendo?, ¿es esto lo que realmente quiero para mí? Medito para aqu...







